Se refiere a la forma en que se estructuran, presentan y publican los datos para asegurar que sean fácilmente accesibles, comprensibles y reutilizables por los ciudadanos y otros interesados. La apertura técnica garantiza que los datos no solo estén disponibles, sino que también sean de calidad y estén organizados de manera que cualquier persona, independientemente de su nivel de conocimientos técnicos, pueda acceder y utilizarlos.