Se refiere a la forma en que se estructuran y publican los datos estadísticos para garantizar su accesibilidad y reutilización.
Al asegurar una apertura técnica en las estadísticas, la municipalidad promueve la transparencia, empodera a los ciudadanos para que participen en la evaluación de la gestión pública y mejora la capacidad de la comunidad para tomar decisiones informadas basadas en datos concretos.